Reclamo de CAPLA ante la crisis

La Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines solicitó medidas para contener a las más de tres mil familias cuyos ingresos dependen de las ventas. 

En un comunicado emitido el pasado 27 de marzo, CAPLA informó que la pandemia del COVID 19 generó una caída del 70% en las ventas respecto al mismo período del 2019. El impacto de la crisis actual hace insostenible la actividad comercial, y por eso piden medidas que los contemplen.

Según los datos elaborados por la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones y la Fundación El Libro, entre 2015 y 2019 las librerías perdieron el 40% de su facturación. Por esto, durante ese período quebró el 20% de las librerías independientes en todo el país pese al esfuerzo y creatividad de los libreros. En nuestro país existen 800 librerías independientes, en general comercios de barrio, atendidos por sus dueño, que emplean un total de 2500 personas. 

Daniel Iglesias, presidente de la entidad afirmó que «no se nos escapa que las medidas adoptadas son para proteger la salud de toda la sociedad, la cual hoy representa, junto a la mitigacion del hambre, prioridades número uno de las política de estado. Pero la pandemia nos dio directo en el corazón, pues no solo nos encontró con mayores gastos, sino que la venta se derrumbó un 70% y no tenemos herramientas ni recursos para poder afrontarla.»

El comunicado de CAPLA afirma también que las librerías independientes son el eslabón más débil de la cadena, y sin embargo han quedado excluidas de políticas como la devolución del IVA, aplicado a toda la cadena de producción del libro.

Garantizar su existencia significa tener una sociedad más plural y diversa y, si no se toman medidas urgentes, deberán cerrar sus puertas, anuncia. Esto implicará que los canales de venta al público queden concentrados en dos o tres cadenas, y la edición de libros quede librado a las decisiones sobre qué materiales poner a la venta.

«Según el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLAC), los libreros son los principales promotores de la lectura y por ello cada sociedad debe reflexionar si es un sector importante; si debe subsistir o no; y qué medidas se deben adoptar para que ello ocurra. Es hora de elegir qué modelo cultural se quiere para el país», sentencia CAPLA.

Las medidas solicitadas son:

– excepción por un año de los aportes patronales

– que los fondos estatales para las compras por parte de bibliotecas sean para hacerlo en las librerías del barrio y no en grandes cadenas

– que los alumnos tengan algún tipo de bono (como se hace en Alemania y Francia, entre otros países) para comprar sus libros en estos comercios

– que los libreros puedan participar en el proceso directo de la compra del estado.

Esta última propuesta ya se realizó en Córdoba donde es importante el rol de control de precios y logística para la entrega a sus destinatarios finales, concluyó el comunicado.

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