Los derechos de autor: un desafío para el siglo XXI

Por CADRA

Así se llamó el encuentro que debatió la temática, por primera vez en el congreso (de la lengua española), y que estuvo conformado por representantes de distintas sociedades de gestión: por parte de CADRA, participó su vicepresidenta Ana María Cabanellas; por el Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor (CEMPRO), su presidenta Quetzali de la Concha Pichardo, y por el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), Jorge Corrales, su director general.

También, estuvo presente la directora general de Industrias Culturales y Cooperación del Ministerio de Cultura y Deporte de España, Adriana Moscoso del Prado. La mesa fue presentada por el presidente de la Real Academia de la Lengua de Costa Rica, Víctor Manuel Sánchez, y moderada por Carmen Cuartero, responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de CEDRO.

Los ponentes presentaron la situación del derecho de autor en Argentina, México y España, y los desafíos con los que se enfrentan los creadores y editores en materia de propiedad intelectual. En relación a las leyes vigentes sobre la materia, las tres sociedades coincidieron en la necesidad de adaptar las legislaciones nacionales a la realidad digital. Ana María Cabanellas, por su parte, solicitó el reconocimiento oficial de CADRA por parte del gobierno argentino, con el objetivo que la entidad pueda desarrollar su actividad de forma más eficiente.

“En Argentina hay poca formación sobre el respeto al derecho de autor y no resulta importante proteger al creador y /o a su obra, por lo que se desmerece su esfuerzo creyendo que cualquiera tiene derecho a tomarlo en forma gratuita, no respetando al otro ni a su esfuerzo personal y/o económico”, aseguró la vicepresidenta de CADRA.

En la mesa se problematizó, además, que incorporar los avances tecnológicos a la cadena de valor del sector es un desafío, cuyo objetivo es conseguir la máxima difusión de las obras, con el respeto a los derechos de propiedad intelectual.

Los ponentes destacaron los beneficios de la gestión colectiva para los autores y los editores, al tiempo que se refirieron a las ventajas que implica para los usuarios de las obras, como empresas, bibliotecas, centros educativos, entre otros, dado que les facilita el acceso a los textos a través de licencias que reconocen la propiedad intelectual, y que las sociedades de gestión administran para luego distribuirlas entre los autores y editores.

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