¿Cuáles son las características de un buen eBook?

En entradas anteriores he escrito acerca de los errores al editar libros electrónicos. ¿Pero cómo reconocer un libro de calidad? ¿Cómo saber si lo que hemos preparado está bien hecho, independientemente del método elegido? A continuación, enumero las características que presenta un buen libro electrónico de texto fluido, en formato EPUB o MOBI, desde el punto de vista de su edición.

1. Estructura lógica y navegable

Las partes del libro se suceden en un orden lógico, que posibilita tanto la lectura lineal de principio a fin como la posibilidad de avanzar, retroceder o saltar a localizaciones concretas. El eBook está constituido, como mínimo, por la portada, la página del título, la página de derechos (que puede estar integrada con la anterior), el cuerpo del texto y la tabla de contenido (más detalles en el punto 3). Otras secciones se añaden según las necesidades concretas del libro y las preferencias del autor (dedicatoria, epígrafes, prólogo, epílogo, bibliografía, glosario, información sobre el autor, apéndices, etc.). Se incluyen otros índices que faciliten la navegación, como uno de materias o contenidos, y otro de tablas e imágenes.

Dentro del cuerpo del libro, una novela estará dividida en capítulos, que pueden llevar título o solo un número. Si se publican poemas o relatos, cada uno tendrá su título y comenzará en una página distinta. En el caso de los textos de no ficción, dentro de los capítulos individuales habrá secciones encabezadas por subtítulos. Para lograr estas divisiones entre las partes principales del libro se trabaja con saltos de página, documentos separados dentro de un libro de InDesign o diferentes archivos HTML.

Si hay notas al final, el lector puede avanzar hacia ellas con un clic y con otro volver a su ubicación anterior. Tales notas están localizadas en una sección aparte o al final de un capítulo, de modo que no interfieren con el flujo del texto.

Además, todos los hipervínculos son reconocibles y funcionales, tanto los que unen el interior del libro como los que remiten a páginas web.

2. Estilos consistentes y diferenciados

En todo libro electrónico de calidad se trabaja con estilos, que definen el tamaño de la fuente, la alineación del texto, el sangrado de primera línea y el espaciado antes o después de los párrafos y los títulos. Adicionalmente, puede establecerse un color de fondo o de fuente, un resaltado o variante tipográfica (negrita, cursiva, versalitas, subrayado).

Tales estilos son empleados de manera consistente a lo largo del todo el libro. Se ha seleccionado previamente un tipo de párrafo para el cuerpo general del texto, ya sea el ordinario o el moderno, y no se mezclan características (sangrado de primera línea con espacio después de párrafo). La sangría es igual para todos los párrafos del mismo tipo, a menos que se esté presentando una cita textual o exista una razón para introducir otro estilo.

El lector puede distinguir visualmente las diferentes jerarquías dentro de la estructura del libro. No luce igual el título de un capítulo que el de las secciones dentro de ese mismo capítulo, dado que se trabaja con diferentes niveles (en HTML: <h1>, <h2>,<h3>, etc.).

Los elementos que componen las listas son introducidos por un símbolo, número o letra, ubicado en el mismo lugar con respecto a los párrafos del cuerpo general del texto y con respecto a los conceptos que destacan. La secuencia de las listas ordenadas es correcta.

3. Dos tipos de índices

Todo libro electrónico necesita dos tipos de índices o tablas de contenido: una página dentro del libro dedicada al índice y un documento de navegación, que en el estándar EPUB 2 corresponde al archivo toc.ncx y en EPUB 3 es un archivo XHTML que se construye como una lista ordenada dentro del elemento <nav>. El Kindle reconoce la presencia del toc.ncx dentro del paquete MOBI y lo reproduce en la llamada vista NCX. Dicho documento expone la estructura de un libro electrónico y permite acceder a sus distintas partes. Ambos tipos de índices contienen hipervínculos que conducen a la página en cuestión.

La mayoría de los métodos de conversión o exportación de documentos a EPUB y MOBI permite crear un índice NCX basado en la página de la tabla de contenido, como mi propuesta desde Word vía Amazon KDP y la de creación de EPUB con Calibre. Sin embargo, puede suceder que una de las dos tablas de contenido esté ausente si el método de edición elegido ha sido mal aplicado o presenta limitaciones.

Más de una vez me han preguntado si ambos índices hacen falta. La respuesta es afirmativa, ya que abren opciones distintas. A una página dedicada a la tabla de contenido puede aplicársele estilos como al resto del libro, lo cual permite personalizar la apariencia de los distintos niveles de títulos y aun de los hipervínculos.

En cambio, la vista NCX depende la aplicación o dispositivo de lectura. No admite estilos y suele aparecer como una lista aparte del resto del contenido. Resulta útil cuando se quiere consultar la estructura del libro sin abandonar una página determinada. Muy importante en el Kindle es el hecho de que los puntos del toc.ncx determinan la separación en secciones del libro y permiten que el lector salte de uno a otro, con lo cual se agrega una nueva forma de navegación. Por eso, un buen eBook tiene ambos tipos de índice.

El mito de la segunda parte_Tabla de contenido

A la izquierda, la vista NCX y, a la derecha, la tabla de contenido de El mito de la segunda parte. Como muchos dispositivos Kindle no reconocen los diferentes niveles de tabla de contenido, el toc.ncx fue modificado para mantener la claridad de las jerarquías.

4. Formato personalizable

Una de las grandes ventajas de los eBooks de texto fluido con respecto a los libros impresos es la posibilidad de que el lector cambie las opciones de formato para ajustarlo a sus preferencias de lectura: un tamaño de letra mayor o menor, orientación vertical u horizontal, tipo de fuente, color de fondo (en los dispositivos que reproducen colores), texto justificado o alineado a la izquierda (en el caso de iBooks y Google Play), interlineado simple, intermedio o doble (Kindle, Google Play), con o sin separación silábica (iBooks).

Al maquetar un libro electrónico se toma en cuenta la posibilidad de este ajuste, para no negársela al lector. Una de las fallas de los EPUB exportados por InDesign es que bloquean ciertas opciones de personalización, en especial la altura de la línea (que impide cambiar el interlineado) y la alineación del texto. Esto se soluciona al subir una hoja de estilo propia antes de la exportación o modificar la generada por InDesign en el EPUB resultante.

Los archivos MOBI provenientes de la conversión de un documento de Word vía Amazon KDP permiten la personalización completa del formato. En los eBooks generados por Calibre se hace necesario realizar ajustes para que funcionen del todo bien.

5. Uso adecuado de los espacios y los párrafos

Cada párrafo ha sido cuidadosamente revisado para garantizar que constituye una unidad y lleva el estilo correcto. Esto parece de sentido común, pero he visto muchos eBooks donde el elemento de una lista luce como un párrafo normal, se ha continuado una lista en un párrafo que no forma parte de la misma, se le coloca estilo de título a un párrafo o viceversa.

A veces, cuando se trabaja en Word o en otro procesador de textos, no se tiene conciencia de que algunos párrafos están cortados o más separados de otros porque dentro de la pantalla del programa no se ven mal. Al pasar a un formato de texto fluido, se notan muchas fallas del original con respecto al espaciado de párrafos y de palabras, retornos innecesarios o en lugares donde no correspondían, sangrados o centrados creados con la barra espaciadora. El uso de la herramienta ¶ Mostrar todo en Word o Mostrar caracteres ocultos en InDesign ayuda a detectar estos problemas.

6. Metadatos

Se trata de las informaciones sobre el libro que no forman parte del cuerpo del texto, pero son leídas por los buscadores y los dispositivos de lectura electrónica. Salvo la ocasional errata, no suelen constituir un problema en los eBooks distribuidos a través de las grandes plataformas de venta porque los formularios de publicación suelen sobrescribir los metadatos que el autor o el maquetador hayan establecido originalmente.

No obstante, quien esté vendiendo un libro por cuenta propia en su blog o se lo esté enviando a reseñadores o lectores beta debe prestar atención a este aspecto y garantizar que los metadatos estén correctos. En un buen eBook, al menos se reconoce el título del libro y el nombre del autor. Cuando este aspecto no funciona, aparece como autor “desconocido” o el nombre del archivo en vez del título del libro.

7. Imágenes nítidas y proporcionadas

Independientemente del tamaño en que aparezcan, las imágenes (incluyendo la de portada) conservan su relación de aspecto, es decir, no están distorsionadas. Si contienen texto, este es legible, por sus características tipográficas, su orientación adecuada y la calidad de reproducción de la imagen.

Las buenas imágenes para los libros electrónicos no son necesariamente grandes en píxeles ni de alta resolución, ya que la mayoría de las plataformas tienen límites en cuanto al tamaño máximo y en el Kindle se realiza una conversión de formatos. Lo importante es contar con una imagen original nítida, que pueda ser escalada a un tamaño menor o convertida a un formato GIF o JPG, sin reducción de calidad. Nótese que las aplicaciones y dispositivos de lectura electrónica permiten seleccionar las imágenes individuales en el interior de los eBooks y reproducirlas en pantalla completa, así que es importante cerciorarse de que sigan viéndose bien al ser aumentadas.

8. Aprovechamiento de las capacidades del lector electrónico

Dadas las diversas opciones de navegación, interactividad e inclusión de elementos en los formatos electrónicos, un buen eBook aplica las que contribuyan a crear un determinado efecto estético, estilístico o didáctico. Lo que se puede hacer depende mucho de la plataforma donde se va a publicar un libro o de la aplicación donde va a ser leído.

En este sentido, el Kindle es uno de los dispositivos más limitados. He aquí una muestra de lo que se puede hacer en iBooks pero carece de soporte o está notablemente restringido en el Kindle:

  • Control de líneas huérfanas y viudas.
  • Propiedad CSS page-break-inside: avoid;, para que determinados elementos se mantengan en la misma página (por ejemplo, una imagen con marco que no se separe de su leyenda).
  • Ventanas emergentes para mostrar notas al pie
  • Audio y video
  • MathML

Ventanas emergentes en iBooks

Este es un ejemplo de una nota que se muestra como ventana emergente en iBooks. Algunos lectores Kobo permiten lo mismo cuando hay un hipervínculo interno.

9. Puntuación correcta

Un buen libro electrónico ha sido sujeto a una concienzuda revisión de su puntuación, de modo que se puede leer fluidamente sin que este aspecto resalte.

Los errores en la puntuación pueden reducir en gran medida la calidad de un eBook. Existe toda una serie de normas que es necesario aplicar. Por ejemplo, no separar la coma, el punto, el paréntesis y los dos puntos del elemento que los precede, pero sí emplear un espacio (uno solo) para separarlos del que los sigue. La raya de los diálogos merece casi un capítulo aparte porque muchos la confunden con un guion, la apartan de la palabra como si se tratara de una lista o la combinan con comillas.

En los libros electrónicos de texto fluido, la puntuación incorrecta puede crear efectos poco estéticos, como la unión de dos palabras si se coloca un paréntesis entre ellas sin espacios, una gran separación entre las palabras si hay más de un espacio después de una coma, el inicio de una línea con un signo de puntuación. Además, se nota mucho la diferencia entre los tipos de comillas, la inclusión de los puntos suspensivos como un solo carácter o como tres puntos y el resaltado tipográfico inconsistente, por lo cual se atiende a tales detalles cuando se crea un eBook de calidad.

Para trabajar este aspecto, recomiendo consultar la Ortografía de la lengua española (2010), que contiene un detallado capítulo sobre los signos de puntuación, o la versión en línea del Diccionario panhispánico de dudas.

10. Caracteres compatibles

Todos los caracteres empleados en un buen libro electrónico son compatibles en los dispositivos que tengan soporte para ese formato. Por eso, se ha prestado atención a los símbolos especiales para listas o con finalidad decorativa, la notación matemática y los caracteres en alfabetos no latinos. Igualmente, se ha comprobado su adecuada reproducción en diferentes aplicaciones.

Cuando los caracteres no son compatibles, se busca una solución, por medio de la inclusión de entidades HTML que sí lo sean, la incrustación de fuentes o el empleo de imágenes. En el caso del MOBI, que agrupa el formato nuevo con más capacidades (KF8) y el de los primeros lectores Kindle (MOBI 7), se establece una configuración para cada uno mediante consultas de medios (media queries).

Cuando se emplean características de EPUB 3 que no tengan soporte en numerosos dispositivos, se restringe la distribución a aquellas plataformas de venta donde la totalidad del contenido se pueda reproducir adecuadamente o se advierte de antemano en qué equipos va a funcionar.

En pocas palabras, el secreto de un buen libro electrónico se basa en la consideración de una buena experiencia para el lector, la conciencia de la estructura, la aplicación de estilos, el aprovechamiento de las propiedades del texto fluido, la corrección cuidadosa, la calidad de los elementos adicionales (sobre todo las imágenes) y la atención a los detalles. Así, podemos tener la satisfacción de ofrecer al público un libro agradable, que represente nuestro trabajo de la mejor manera posible.

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