Novedades y reimpresiones de Septiembre

Cómo escribir novelas, Marqués de Sade, Traducción de Juan Terranova, 100 págs., 22x14cm., Edición bilingüe, ISBN 978-950-556-721-8, $320.-
Pedidos: ventas@galerna.net

El ánimo que impregna Cómo escribir novelas implica y bendice el estudio antes que la vida por la vida misma y nos advierte sobre las trampas del romanticismo fabricado para la mirada social. Al mismo tiempo, Sade nos dice que el escritor que extrae magníficas obras de la vida y la contemplación de la vida y su experimentación sin concurso ni socorro de los libros, sin el estudio de otros autores, es un mito rústico e inservible. Experiencia versus lectura sería así una dicotomía falsa, ya que el escritor trabaja con ambas. Para escribir el amplio repertorio de perversiones desatadas de las ciento veinte jornadas, Sade tuvo también que disponer de una biblioteca.

Unidos o nominados, Claudio Zeiger, 200 págs., 22x14cm., ISBN 978-950-556-724-9, $360.-
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Mientras avanza el siglo veintiuno, nuestra inquietud en torno de la televisión, la cultura de masas y las personas es finalmente de índole escrituraria, lectora, periodística. Nos seguimos preguntando: ¿cómo hablar de la televisión? ¿Están saldadas las diferencias entre las miradas clásicas que se le dedicaron desde sus orígenes a mediados del siglo XIX en adelante? ¿Existe todavía la mirada biempensante, que se estremece de disgusto con la chabacanería, pero que, humanista al fin, cree que es posible que la tele se adapte al ideal educativo y pedagógico de una cultura de masas homogénea, neutra? ¿O esa mirada ya no mira televisión y se enfoca en Internet? ¿Sigue siendo posible una mirada «irónica» sobre la TV, a la manera de esos giros estéticos que empezaron a detectar un vanguardista en Sandro o un ídolo popular de alto rango en Leonardo Favio cantor? O sea, presumir que en unos años, la ironía decante en la reivindicación cool de actores y transformistas mediáticos. ¿Aquellos que legítimamente se quejan de los panelistas chillones que ahogan el debate político reduciéndolo a lucha en el barro, son los mismos que hace treinta años abominaban de las telenovelas y hoy pueden llegar a creer que las ficciones son ejemplo de una cultura popular posible?
Claudio Zeiger

Putita Golosa, Luciana Peker, 384 págs., 23x15cm., 4a. reimpresión, ISBN 978-950-556-719-5, $485.-
Pedidos: ventas@galerna.net

El deseo es el núcleo de la autonomía femenina. El deseo de no aguantar la violencia que no solo no cesa, que toma revancha contra el no de las mujeres o contra sus decisiones: irse con alguien, no irse, dejar a un novio, empezar a trabajar, salir a bailar, vestirse, desvestirse, invitar a salir o a tomar un helado de dulce de leche. Putita Golosa es un texto descarnado y sensible, en el borde del periodismo, la crónica, la poesía, el ensayo, el porno naif y el texto de género. La intimidad es política y, en tiempos en que el feminismo es uno de los mayores actores políticos de la Argentina, los costos sobre el cuerpo, la amorosidad, el erotismo se cobran en el punto G de algunas mujeres activas en las calles y destempladas entre sus sábanas. La violencia tiene una contracara. No igual ni comparable. El maltrato no es equivalente al destrato. Sin embargo, también se levanta como una forma de desaire y de disciplinamiento. Putita Golosa. Por un feminismo del goce intenta combatir el mandato de relajarse y gozar frente a la opresión para reivindicar la multiplicidad de goces posibles en una libertad que se escribe sin final a la vista ni visto que pueda frenar la marea feminista.

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